martes, 16 de mayo de 2017

La Iglesia de la Sagrada Familia en Barcelona

Situada a orillas de mar Mediterráneo, Barcelona se encuentra ubicada a unos 120 km al sur de la cadena montañosa de los Pirineos y de la frontera con Francia, en un pequeño llano litoral limitado por el mar al este, la sierra Cosserola al oeste, el río Llobregat al sur, y el río Besós al norte. Reconocida en la actualidad como una ciudad global por su importancia cultural, financiera, comercial y turística, Barcelona posee uno de los puertos más importantes del Mediterráneo, por lo cual es un importante punto de comunicaciones entre España y Francia, gracias a las conexiones por autopista y las modernas vías del tren que transportan centenares de usuarios cada día.

La ciudad de Gaudí como la llaman muchos, la capital de la región de Cataluña, Barcelona es una exquisita mezcla de edificaciones antiguas y modernas que sobresalen por su riqueza de diseño, en medio de un atrayente ritmo de vida, caracterizado por la cultura, el idioma y las tradiciones propias de la región. Poetas, artistas y músicos, confieren una pincelada bohemia a la urbe.

Con el objetivo de asistir a una función de “Tristán e Isolda” de Wagner en el emblemático “Teatro del Liceo de la opera” (el teatro activo más antiguo de la zona, considerado uno de los más importantes del mundo), nos dirigimos a la estación central del tren de Madrid. Después de viajar cuatro horas en el AVE, observando los atractivos paisajes de los Pirineos y el movimiento suave de las pequeñas ciudades del interior, llegamos a Barcelona. De inmediato nos dirigimos al muy famoso paseo de las Ramblas -una gran avenida peatonal poblada de árboles-  que es el punto de encuentro de Turistas procedentes de todas partes del mundo.  Caminamos hacia el final de la arboleda para llegar a la playa, divisamos la inmensidad profunda del azul del Mediterráneo y luego hicimos el recorrido por el centro histórico.
Me llama la atención el “Barrio gótico” y su impresionante Catedral rodeada de una muralla romana construida hace 20 siglos. El Cardus y el decumanus romano son los ejes de la urbanización histórica donde se ubica el monte Táber o plaza San Jaime, un antiguo cerro rodeado  por los diferentes barrios de la ciudad. Conservan su propia personalidad, “El Call”, “Santos Justo y Pastor”, “Santa Maria del Pi”, “El barrio de la Catedral” y el “Santa Ana y La Merced”, escenarios vinculados a la historia.
El proyecto de conservación del barrio gótico trajo la transformación que hoy se observa en varias zonas, como la de los cementerios parroquiales convertidos  en plazas públicas, y el vaciado de grandes edificios con el consiguiente cambio de uso para museos, bibliotecas y escuelas de arte. La muralla de 1.270 metros de longitud que construyeron los romanos en el siglo III, es un hito para admirar.

La Iglesia 
Las novedosas ideas sobre el volumen y la forma que inspiraron a Gaudí para desarrollar un estilo propio y muy original, con el que se inaugura la moderna arquitectura española se observa en “La iglesia de la Sagrada Familia”, una edificación emblemática del Organicismo. El artista español dedicó esta obra a una familia ejemplarizante. La Sagrada Familia Cristiana que recuerda la historia: la familia de Jesús.
Me encantó visitarla y observar sus formas vivas y exuberantes, un verdadero prodigio del genio del artista, que dedicó su vida a la observación de las líneas.  

La famosa iglesia es la síntesis de los hallazgos formales del arquitecto, y representa la etapa culminante de su obra, siempre inspirada en las formas de la naturaleza y la implementación de nuevas soluciones estructurales. Síntesis de arte y técnica su obra culmina con “El  Organicismo”, corriente estilística inspirada en la naturaleza, simbiosis perfecta entre tradición e innovación.  

Gaudí trabajó con la geometría de las superficies regladas, inducido por el análisis que desde la infancia había hecho de las formas naturales, y por el dominio que tenía de la geometría del espacio, conocimiento que lo llevó a experimentar con las tres dimensiones para realizar obras que han traspasado al plano internacional.




Albert Camus: Premio Nóbel de literatura 1975


 Albert Camus recibió en 1957 el Premio Nóbel por su importante producción literaria, “que ilumina con clarividente seriedad los problemas de la conciencia humana de nuestro tiempo”.

El escritor nació el 7 de noviembre de 1913 en Mondovi, localidad de Constantina en Argelia, y posteriormente adquirió la nacionalidad francesa. Su infancia transcurrió en un barrio pobre de Belcourt. En la escuela pública obtuvo una beca para estudiar en el Instituto de Argelis. Por esa época se convierte en asiduo lector de André Malraux y André Guide, y a pesar de que su juventud estuvo llena de altibajos y carencias económicas, estudia y trabaja con dedicación, hace vida deportiva, reflexiona y medita, interviene en organizaciones políticas, y con su tesis “Las Relaciones entre el helenismo y el cristianismo a través de Plotino y San Agustín” obtiene su Doctorado en Filosofía.

Los problemas de su tiempo le preocuparon enormemente: La Guerra Civil española, y la Segunda Guerra Mundial. De ahí que su obra está marcada por el pesimismo y la visión de la condición humana como desgarramiento.

Albert Camus es un referente importante de la Literatura del siglo XX, pues constitutuye uno de aquellos escritores que han interpretado fielmente la realidad vital de una época.

En 1937 aparece su primer libro “Anverso y Reverso”. En 1945 se presenta en París “Calígula” una obra de teatro de su autoría que en su momento causó gran impacto. En 1942 escribió su novela más famosa “El Extranjero” y el ensayo, “El Mito de Sisifo” en 1943. 

“Sisifo” es un mito, una síntesis de las ideas que en aquellos momentos preocupaban a Camus: la lucha contra el mal, y contra la falta de sentido de la existencia. “La Peste” (1947), es un tratado de moral laica, y es otro de sus libros más importantes. “El malentendido” y “Los Justos” (1944) son dos obras de teatro que se estrenan en 1949. En 1951 publica "El Hombre Rebelde" y en 1956 otro de sus libros capitales “La Caída”. 

Las obras del Albert Camus constituyen un corpus de ideas interesantes para todo el que quiera explicarse la evolución del pensamiento occidental en la etapa de la última postguerra, desde la iniciación del existencialismo hasta su puesta en causa actual. Camus obtuvo el Premio Nóbel de Literatura en 1957, y compartió con Jean Paul Sartre el liderazgo del Existencialismo. En su impactante obra literaria  explora la complejidad de la condición humana, el aislamiento dentro de un universo que llega a parecer extraño.


lunes, 15 de mayo de 2017

Philip Roth: Las Némesis


El escritor norteamericano Philip Roth  (Newark, Nueva Jersey 1933) ha recibido numerosos premios en su larga carrera literaria. En el año 2012 fue galardonado con el Premio “Príncipe  Asturias”, por una obra literaria de la que el jurado destacó varios aspectos fundamentales, en cuanto la originalidad del estilo, la destreza,  y la pertinencia de los temas.

En 1997, obtuvo el premio Pulitzer por “Pastoral Americana”. En 1998 recibió la Medalla Nacional de las Artes de la Casa Blanca, y en 2002 el más alto galardón de la American Academy of Arts and Letters, la medalla de Oro de la Narrativa. Ha obtenido en dos ocasiones el National Book Award y el National Book Critics Circle Award. Ha sido galardonado con el Pen/ Faulkner Award en tres ocasiones. En 2005 su novela La Conjura contra América recibió el premio de la Sociedad de Historiadores Norteamericanos.
Roth nació y creció en el barrio Weequahic de Newark , como el segundo hijo de una familia judío- estadounidense recién emigrada de la región ucrano-polaca de Galitzia. Después de graduarse de la educación media superior, a la edad de 16 años fue a la Universidad de Bucknell donde obtuvo el reconocimiento de grado B.A. Luego procedió a hacer un postgrado en la Universidad de Chicago, obteniendo una maestría en literatura inglesa, para luego trabajar brevemente como instructor en el programa de escritura de la Universidad. Roth empezó entonces a enseñar escritura creativa en la Universidad de Iowa y en Princenton. Posteriormente continuó ejerciendo como profesor en la Universidad de Pensilvania donde enseñó literatura comparada hasta que se retiró definitivamente de la docencia 1992.

Al momento de su selección para el premio “Príncipe de Asturias” el jurado subrayó en el acta  su capacidad “para mostrar el desasosiego del presente” y su curiosidad por la identidad personal, cultural y étnica como elementos imprescindibles de la creación artística. También fue resaltada, “la maestría de su prosa” que ha explorado en profundidad la identidad del hombre contemporáneo en su contexto social con el objetivo de despertar desde la experiencia narrativa la conciencia del lector.

Sus libros son muy novedosos y rompen todas las reglas del estilo. La obra de  Roth explora la naturaleza del deseo sexual, la angustia existencial, el deterioro físico, las imprevisibles consecuencias que se derivan de los actos impulsivos  y la auto-comprensión. La marca registrada de su ficción es el monólogo íntimo, dicho con un humor amotinado y la energía histérica a veces asociada con el héroe y el narrador de “El mal de Portnoy” (1969), la novela que le trajo la fama.

“Roth creció en el barrio Weequahic de Newark, como el segundo hijo de una familia judío-estadounidense recién emigrada de la región europea de Galitzia. Después de graduarse de la educación media-superior, asistió a la Universidad de Bucknell donde obtuvo el grado B.A. Luego procedió a hacer un posgrado en la Universidad de Chicago, obteniendo una maestría en literatura inglesa  para luego trabajar brevemente como instructor en el programa de escritura de la universidad. Roth comenzó entonces a enseñar escritura creativa en la Universidad de Iowa y en Princeton. Posteriormente continuó ejerciendo como maestro en la Universidad de Pennsylvania donde enseñó literatura comparada hasta que se retiró definitivamente de la docencia en 1992. Entre el fin de sus estudios y la publicación de su primera novela en 1959, Roth estuvo dos años en la milicia de Estados Unidos y luego escribió cuentos y críticas para varias revistas, incluyendo reseñas cinematográficas para The New Republic. Su primer libro, Goodbye, Columbus contiene 5 cuentos cortos y una novela breve, esta obra fue la ganadora del prestigioso “National Book Award” en 1960. Después publicó las novelas: Letting Go y  Cuando ella era buena. Con la publicación de  “El Mal  de Portnoy” en 1969 se ganó en aquel entonces el rechazo de buena parte de la comunidad judía. Su vida y su obra se han entremezclado hasta el punto de que resulta imposible distinguir entre la ficción, y los elementos autobiográficos, que se adivinan principalmente en la lista de sus obsesiones recurrentes que aparecen una y otra vez en sus libros inquietantes originales.

En la contraportada de “Las Némesis” ( Philip Roth. Las Némesis. España: Editorial Random House. 2014) se ofrece al lector una pincelada del contenido temático de las 4 novelas cortas que integran esta obra. “¿Qué tipo de decisiones determinan una vida?
¿Cómo responde el individuo frente a las circunstancias?
Estos son algunos de los aciagos interrogantes que animan “Las Némesis”, el cuarteto de novelas cortas temáticamente relacionadas que Random House publicó por primera vez en España en un solo volumen. Elegía (2006) es una historia íntima y universal que trata sobre la lucha crónica de un hombre contra la muerte. Indignación (2008) es un extraordinario relato sobre un joven que se opone al conformismo de la América de la era de McCarty y el temor atroz de su padre ante los peligros del mundo. En La humillación (2009), el consagrado actor Simón Axler se embarca en una relación arriesgada, en un desesperado intento por recuperar la magia y el talento perdidos. Y en Némesis (2010), Roth nos ofrece un relato fiel de las emociones – el miedo, la cólera, el desconcierto, el sufrimiento, el dolor – que afloran a raíz de una epidemia de polio que asola la comunidad de Newark durante el verano de 1944. En estas cuatro novelas sobre el miedo y la mortalidad, Philip Roth se confirma como uno de los grandes escritores de este siglo”.

Némesis es una penetrante Reflexión sobre la fragilidad humana, fruto de la imaginación y la sensibilidad de un escritor intrépido. El ser humano, la muerte, lo irracional, la tensión entre el individuo y la comunidad, convertidos en metáfora múltiple e insólita conducen al lector al plano de la contingencia. Buky Cantor siente impotencia y espanto ante los estragos de la epidemia de polio que  empieza a asolar el patio de recreo de la escuela donde trabaja. Roth se concentra en los dilemas de Cantor y en las terribles realidades cotidianas que enfrenta.



lunes, 8 de mayo de 2017

Gabriela Mistral, primer Premio Nobel en Latinoamérica

La primera vez que fui a Chile, quise visitar de inmediato el museo “Gabriela Mistral”. Conocer la tierra de nacimiento de Lucila Godoy Alcayaga -uno de los más altos valores de la literatura de todos los tiempos-  y quién, por su genial escritura se convirtiera en el primer escritor Hispanoamericano en obtener el premio Nóbel de literatura en 1945, me hacía mucha ilusión.

Nacida el 7 de abril de 1889, en la pequeña ciudad chilena de Vicuña, situada en el valle del Elqui, Gabriela hizo de su nombre un símbolo de las letras latinoamericanas y universales. Su obra poética surgió de la fuente viva de su sensibilidad basada en lo cotidiano, en la sencillez de la infancia, en el amor, en la naturaleza, pero todos los temas aparecen siempre tratados desde una perspectiva doliente, hasta cierto punto desgarrada. La naturaleza y el paisaje del valle del Elqui, con sus montañas, sus ríos, sus huertos de árboles frutales, constituyeron su verdadera patria, a pesar de que fue también una mujer cosmopolita y universal que le dio la vuelta al mundo más de una vez.  

La primera  Premio Nobel del continente  trabajó en diferentes embajadas visitando los Estados Unidos y gran parte de Europa (Italia, Suiza, Francia, España). En Francia asumió funciones en el Instituto Nacional de Cooperación Intelectual (Organismo de la sociedad de las naciones) como delegada del gobierno de Chile en 1926, y en junio de 1933 asumió funciones consulares en Madrid. Su larga carrera de consulado en consulado, al servicio de Chile en el exterior: Madrid, Lisboa, Petrópolis, California, veracruz, Nápoles, Nueva York. No tuvo sosiego dando una vida entera a la cultura de su país. Volando en pequeños aeroplanos también viajó por las Antillas, el Caribe y los países centroamericanos, ofreciendo conferencias y recitales sobre su obra poética por todo el mundo. La obtención del Premio Nóbel de literatura en 1945 vino a respaldar el prestigio que como escritora ya poseía. “Gabriela Mistral, embajadora espiritual de la América Española”, la nombró la prensa mundial después de obtener el Nóbel, por una poesía lírica inspirada por poderosas emociones y que ha hecho de su nombre un símbolo de las aspiraciones idealistas del mundo latinoamericano.


Una síntesis de imágenes y símbolos, reflejo de una larga tradición que se remonta a las culturas precolombinas, sin soslayar la raíz judeocristiana de la tradición occidental hace referencia al hibridismo racial y cultural de América. Así lo vemos en este fragmento de “Sol de trópico” : Sol de los andes, cifra nuestra/ verdor de hombre americano/ pastor ardiendo de grey ardiendo y tierra ardiendo en su milagro/ que ni se funde ni nos funde/ que no devora ni es devorado/ quetzal de fuego emblanquecido/ que cría y nutre pueblos mágicos…